aquí hay ERIZO ENCERRADO

Lo que vemos no es sino donde estamos parados. Veo un rostro, doy dos, tres pasos para atrás: veo el cuerpo entero. Doy setenta y siete: veo un paisaje. Es como el ajedrez: dependo de la posición en la que me encuentro.

La palabra es la relación que tenemos con las cosas. Lo digo con Levrero: «somos como murciélagos que chillan en la noche permanente de su ceguera y sólo reciben del mundo el rebote de sus propios chillidos». El mundo que vemos no es sino el chillido que lanzamos.

(¿no te gusta el mundo? ¡cambia el tono de tu chillido, zoquete!)

Sólo existe, pues, una imagen posible: el retrato. Desde las primeras imágenes de las que tenemos registro hasta las últimas, todas son una especie de retrato. ¿De retrete?

Y ya sabemos que todo retrato no es sino un autoretrato. «Las cosas no son como las vemos, sino que las vemos como somos», dice el Talmud. Y así andamos, viendo proyecciones de nosotros mismos…

(qué asco)

Así pues, EL 30% DE SU NUMERITO FINAL: un retrato (¿un retrete?) triple: imagen + audio + texto

  • La imagen: la que sea, ¡libertat total!, pero no tanto, tampoco: 1,440 pixeles de ancho X 575 px de alto: una imagen horizontal. Un punto menos por pixel errado. ¿Exagero?, ¿deliro? Al padecer la pantalla es lo único que tenemos, y tememos. Así que no: dos puntos menos por pixel que sobre o falte.
  • El audio: formato MP3, no acepto otro, a menos que me lo manden ya a través de una liga a SoundCloud. Entre 20 y 40 segundos, ni uno más ni uno menos. A punto el segundo, juéguenselo.
  • El texto: 5 puntos menos por cada error ortográfico, de «dedo» o gramatical; 10 puntos menos por cada eufemismo; 3 puntos menos por cada coma que pudo ser punto; 5 menos por cada gerundio inútil, y 10 menos por cada «lo cual», «lo que», «los cuales», «el que», etcétera. ¡Ah, qué torpe puede ser el lenguaje! Cuiden también el uso de adjetivos, consideren que los adjetivos cierran, mientras que las metáforas abren. ¡Polisemia! (¡viva Gabriela Wiener!)

 

Todo en un mismo correo: la foto, la pieza de audio, el texto. A este correo: delagarmadelarosa@gmail.com

De nuevo: una selfie triple: tres registros que te representen en toda tu complejidad intelectual y emocional y espiritual: una composición imaginativa, una textura sonora, unas cuantas palabras que hagan sentido.

Por «unas cuantas palabras» me refiero a «unos cuantos piquetitos»: entre 350 y 400 palabras. Y que incluyan un dato duro: una referencia numérica social, estadística, periodística. Al periodismo le importa la plaza pública. ¿Tu selfi le importa a la plaza pública? ¿Eres capaz de imaginar al otro? Muestra (demuestra) tu posición política. Es como el ajedrez: dependes de la posición en la que te encuentres. ¡Brinca!

Y vuelvo a (en) Barthes: «la palabra no es sino la relación que tenemos con las cosas». ¿Qué relación tenemos con aquello en lo que nos reflejamos? ¿Dónde estás, ahorita, en el mundo?

Autoperiodismo.

 

FIN.

 

posdata: estas tres dimensiones de aquello que miras, de aquello que te conforma, me lo debes enviar a más tardar el viernes 8 de mayo a las 11:59pm. Después de eso, tu diploma de bachiller se convertirá en una calabaza (y podría ir a tu quédate-en-casa con el zapato de cristal entre mis manos esperanzas, pero ya sabemos que toda cenicienta no es sino un insípido cliché, un cuento sin efecto, a fin de cuentas sin afecto).

 

 


 

 

podcast para el martes 21

 

1. Júntense en equipos de 3-4-5-6 personas.

2. El objetivo es este: producir una pieza de audio de no más de 10 minutos. Puede ser de lo que sea, mientras ese loquesea sea claro, certero, consistente, entretenido.

3. Es decir, piensen en un tema, en una pregunta de exploración, en un concepto que se pueda desplegar, en un ambiente que quieran crear. ¿Cómo se escucha el encerrón? ¿A qué suena el insomnio? ¿El lenguaje de los animales? ¿La vida de los electrodomésticos? ¿Una conversación alrededor de un mismo tema con dos, tres, cinco visiones encontradas? ¿El virus de Schrödinger y la teoría de la justicia de John Rawls? O argumentar sobre una idea a través de distintas voces: «la escuela es más, mucho más, que una serie de zooms». O el tema del deseo: «no queremos que nos juzguen, ni que nos regañen, ni que nos culpen, ni que nos curen, ni que nos analicen, ni que nos expliquen, ni que nos toleren, ni que nos comprendan: lo que queremos es que nos deseen». Un tema o una idea o un concepto para un programa de no más de 10 minutos.

4. Comiencen con esto: «Hola, bienvenidos a radio ERIZA. Somos tal, tal y tal. Hoy hablaremos de…».

5. Además de la presentación, todos los programas tendrían que tener una especie de ensayo o argumentación sobre el tema, idea o concepto que ilustraron con distintos sonidos. Este ensayo o justificación del programa podría estar al principio y al final, o sólo al principio, o quizá dividido a lo largo del programa, entre un sonido y otro.

6. Consistencia: aunque incluyan sonidos abstractos, todos tendrían que estar justificados. Quizá no explican y contextualizan cada una de las voces o sonidos ambientales que graben, pero al escucha sí tendría que quedarle claro, por lo menos al final del programa, exactamente qué está escuchando y por qué.

7. Diversidad de sonidos: incluyan distintas voces, distintos tonos y texturas. Brinquen de un sonido ambiental a una voz directa. Y de todo lo que graben, al final incluyan sólo lo verdaderamente relevante. Evalúen su programa, pues, en qué tan atractivo o entretenido o interesante se escucha. Sobre todo para alguien que, supongamos, no sabe ni por qué le dio clic a su audio y comenzó a escucharlo.

8. Despidan el programa con una canción. Pero no con toda la canción. Para no tener problemas de derecho de autor, no pongan más de 27 segundos de la canción con la que termine su programa.

9. Lo más importante es la claridad: que los sonidos se escuchen nítidos y sin sobresaltos.

10. Cuando tengan su pieza de no más de 10 minutos bien editada y nítidamente ecualizada, expórtenla como .MP3 y súbanla a SoundCloud. Y el martes 21 de abril, antes de la hora de clase, me mandan el link correspondiente: delagarmadelarosa@gmail.com

 


Actividad del día:

 

1. Ponte de acuerdo con dos-tres-cuatro personas más.

 

2. Reúnan cinco audios distintos: 15-20 segundos de una canción, 10-15 segundos grabando un medio (radio, televisión, noticiero, videomeme, etc.), 10-15 segundos de sonido ambiente (la calle, un sutil electrodoméstico, los sonidos de una mascota o alguien comiendo), 45-60 segundos de conversación entre dos o tres personas, y lo que dure su lectura de este poema de George Eliot:

Volviendo la vida más valiosa mientras tanto

Cada alma que tú tocas,
aunque el roce sea leve,
recibe algo bueno:
un poco de gracia, un pensamiento amable,
una ambición inédita;
una pizca de coraje
contra ese cielo que se oscurece;
un destello de confianza
para enfrentarse a los espesos males de la vida;
un vislumbre de cielos más brillantes,
desde los que esta tierra parece más valiosa
y el cielo una herencia más segura.

 

3. Editen o mezclen estos cinco audios.

 

4. Abran una cuenta (gratuita) en SoundCloud.

 

5. Exporten su audio como mp3 y súbanlo a SoundCloud.

 

6. Mándenme el link antes de que termine el día a delagarmadelarosa@gmail.com

 

 


ASÍ SUENA LA PANDEMIA: «Una mexicana aislada en Italia»: https://asicomosuena.mx/#/shows/23/play/1518

OUR SHOW, de Erica Heilman: https://homebrave.com/home-of-the-brave//our-show-by-erica-heilman

 


Entra a este documento.

Debes participar en las distintas secciones hasta alcanzar 100 puntos (no más, no menos). No utilices el documento para editar o corregir lo que escribas; mejor, abre otro editor de textos (word, text edit, otro googledoc) y escribe, borra, edita ahí, y cuando tengas tu contribución lista sólo copia y pega de un archivo al otro. Para cada contribución que hagas, incluye antes tu nombre y apellido en mayúsculas.

He aquí la conformación de la nota de la actividad de hoy:

  • Sólo por participar, cumpliendo los 100 puntos: 50 en la calificación de hoy.
  • Si cumples los 100 puntos y no tienes ni una falta ortográfica, gramatical o de puntuación: 90 de calificación.
  • Cumples los 100 puntos y más de 50 puntos de lo que escribiste se publicó: 100 en la nota de hoy.
  • Entras, participas, pero dejas un mugrero (frases sueltas, borras lo del otro, etc.): 0 (cero, y en una de esas -100).

 

 


El miércoles de la semana pasada, en las cinco cuadras que dividen la casa de mi suegra de la librería (LA COMEZÓN, «su librería de confianza»), escuché un grito: ¡de la garma! Intenté echarme a correr, pero era imposible escapar de la persona que había gritado: era Mauricio Pérez Cruz, el hombre que corre. Entre que soy inexpresivo y me apena casi todo, creo que no le demostré a Mauricio el inabarcable gusto que me dio verlo. Con sana distancia (aunque todavía no existía la tal Susana), caminamos Mauricio y yo hacia la librería. Y casi llegando, a una cuadra, quizá menos, me topé a Natalia. Esos dos breves encuentros me hicieron toda la semana. Y es que me urge verlos, caray. Diario me pregunto lo mismo: cómo respiran ahora sus cuerpos, sus mentes, sus emociones. Cómo ha transformado este virus sus identidades, qué historias se cuentan, cuál es la densidad de su encierro, cuál será la forma de su incertidumbre.

Disculpen la confesión, pero por acá estoy haciendo cortocircuto. Lo mío, mis temas, mis tonos, siempre han sido justo estos que tenemos enfrente: me obsesionan las crisis, me fascina la incertidumbre, estoy siempre a favor del ENCERRÓN. Así que, más que en los fines, estos días he pensado mucho en los medios con los que siempre deseo las catástrofes. Y esos medios son estos: la libertad y el amor. Así que me desdigo: quizá no estoy sufriendo un cortocircuto, quizá sólo esté angustiado por tanto temor y temblor, por todo ese ruido y toda esa furia que veo pasar frente a mi pantallita. Para decirlo de otra forma, la soledad no buscada es algo monstruoso.

Pero bueno, acá andamos. Así que andemos.

He recibido múltiples correos de ustedes. La mayoría con dudas sobre el curso, sobre sus crónicas, sobre tal o cual proyecto con el que comenzaban a trabajar. Intentaré hoy resolver estas dudas.

Primero lo más sencillo: el festival Ambulante se pospuso, todavía no sé para cuándo. Así que ya no irán a esas dos, tres, cinco proyecciones a las que planeaban ir. Ni modales.

Segundo, el curso sigue vivito y coleando. ¡El periodismo está más vivo que nunca! Y es que, a fin de cuentas, lo que hacemos en el curso no se trata sino de esto: poner nuestra experiencia en palabras y poner nuestras palabras a prueba. Nuestras experiencias han sido otras durante estos días, habrá que reportar nuestras observaciones y poner a prueba ese reporte.

¿Y cómo se pasa esa «prueba»? En nuestro código de ética están todos los lineamientos.

Pero basta de generalidades, seré más específico y puntual:

  • El curso, de pronto, se ha vuelto virtual, ¿qué hacer? Lo mismo que antes (ir, ver, volver, contar), sólo que todo será por estas frías e indiferentes pantallitas.
  • ¿Cómo serán las «clases»? Me conectaré todos los martes y jueves y martes por zoom, les dejaré instrucciones en este sitio, trabajaran ustedes por allá y utilizaremos todos los medios a nuestro alcance para publicar textos en nuestra plataforma ERIZA.
  • Podrán seguir, pues, con sus trabajos. Y digo «podrán» porque, si terminan su texto y lo publicamos, les daré puntos extra. Si no, no pasa nada. Modifiqué las calificaciones, miren:
  • Tengo que reportar sus notas del segundo parcial el lunes 27 de abril. Es decir, reportaré el trabajo que realicen desde el próximo jueves 26 marzo y hasta el jueves 23 de abril. Trataremos, en estas cuatro semanas de trabajo, de publicar tres crónicas hechas entre todos. Su calificación del segundo parcial, pues, consistirá en el promedio de esas 7 clases: la del 26 y el 31 de marzo, y las del 2, 14, 16, 21 y 23 de abril. En cada una de estas clases ustedes investigarán y escribirán cosas.

 

Pero antes de explicar la primera actividad, del próximo jueves, sus proyectos:

  • Paulina Cruz: tú ya terminaste, o casi. Ahorita hablamos y te pido una cosilla más.
  • Ana Paula y Natalia: ¿ustedes también ya terminaron, no?
  • Paulina Varela, Sebastián Reséndiz: ¿podrían pasar lo que me entregaron a un GoogleDoc y compartírmelo? Creo que el suyo quedará muy muy pronto.
  • Marisol y Andrés Gómez: su crónica de pronto tomó forma. Ya tienen la historia: la graduación en tiempos de pandemia. Reporten todo lo que puedan, y consideren que, en cierta forma, la historia que cuenten representará a toda su generación.
  • Patricia, Valeria Nicole, Arantza: lo mismo: observen el tema de la comunidad y la exclusión a partir de todo este relajo. El clasismo, por ejemplo, es ahora más evidente que nunca.
  • Claudia Vidales: si tus temas son el miedo y la angustia, pues bienvenida a esta bacanal. En mis 47 (bueno, 43 (está bien, 41)) años que llevo más o menos consciente, nunca había percibido más miedo y angustia que ahora.
  • Emilio, Emilia, Montserrat: su tema son las redes sociales, así que síganle. Habrá que afinar la mirada, nada más.
  • Tania: creo que todo este relajo no afecta tu proyecto en absoluto, ¿o sí?
  • Eric, Felipe: por favor (¡for pavor!) terminen ya su textazo sobre yasabenqué.
  • Paola, Allison, Zyanya: como se los dije al equipo de Arantza y compañía, el clasismo, o las desigualdades sociales, al menos, están más expuestas que nunca. Síganle con lo suyo. Lo único es que tendrá que ser escrito, no por audio.
  • Aldo, Mariana: supongo que ustedes ya terminaron, ¿no?
  • Sophia, Samantha, Paulina: ¿y si cambian de tema a «el amor en los tiempos del ENCERRÓN?
  • Daniel, Walter, Saúl: ¿cómo van?, ¿qué han logrado?
  • Frida, Sebastián Quibrera: yo digo que mantengan su tema, sólo que lo adapten a estas nuevas circunstancias: la pandemia en una escuela privada vs. en una pública.
  • Rodrigo, Sebastián Garduño: lo suyo es más un ensayo que una crónica, así que síganle. Termínenlo, nomás.
  • Leslie Arely y Jimena Medina: ya, ya pónganse a redactar, que ya tienen suficiente.
  • Dzoara, Rebecca: la segregación social está también presente en las redes, ¿no creen?
  • Nora, Sofía Mitrani: ¿qué han investigado?, ¿ya tienen algo?
  • Rocío, Emmanuel: regresen al tema de la fama y las redes, ¿no?
  • Juan Pablo Vélez: ¿’ón tán las playeras?
  • Carla Lisbeth, Arturo, Ian Benjamín: ¿y ahora qué van a hacer?
  • Valeria, Ana Paula: si lo que se está cayendo es el capitalismo, ¿cómo vamos a hacer dinero?
  • Rafa: ya mándame tu animación, ¿no? Por fis.
  • Ana Valeria, Itzel, María Elena (AKA «la trucha»): ustedes podrían seguirle, ¿no?
  • Anel, Amara, Marien, Xareni, Julieta, Abi, Mónica: ¿cómo le hacemos para seguir hablando de feminismo, emancipación y lucha de género? La relevancia sigue ahí, ¿pero cómo?
  • Imelda, Ana Paula, Jorge, Alejandra, Raúl, Flavio, Karen, Emiliano, Alex, André, Diego, Armando: ustedes creo que sí tendrán que empezar de cero, caray. ¿O ven una salida virtual para poder terminan algo en un par de semanas?

Para todos, excepto para Paulina Cruz (que ya terminó lo suyo), Ana Paula y Natalia (que espero que también) y Paulina Varela y Sebastián Reséndiz (que ya casi lo terminan): no leeré ni comentaré nada que no esté completamente terminado. Podemos abordar dudas juntos, pero no quiero tener más conversaciones sobre planes e intenciones. Cuando esté lista su crónica o su perfil o su ensayo con datos periodísticos, lo suben a un GoogleDoc y me lo comparten. Nada de cosas a la mitad, nada de «aquí iría esto y acá iría lo otro». Nel: textos terminados o nada.

Ahora bien, para el reportaje que haremos todas juntas el próximo jueves, necesito que lean, de aquí a antes del zoom del jueves, cuatro de estos doce textos, los cuatro que ustedes quieran:

Lean y tomen apuntes; saquen citas, redacten una o dos impresiones por cada uno de los cuatro artículos que lean, y guarden esos apuntes, que los utilizarán para trabajar el jueves.

Y es todo por ahora.

¿Alguna duda?