Atiborrada sandez en las nominaciones al Oscar

por Rom Cassan

¶ El pasado 24 de enero se dieron a conocer las nominaciones para la 89º gala de los premios Oscar. Como cualquier adepto al mundo de la cinematografía y el arte, esperé ansiosamente a que subieran las nominaciones finales. Por encima de todo, me interesaba una categoría particular que cubría mi pasión y mi futuro: las películas de animación. Año tras año, es esta la categoría que más anhelo ver y que más me ha decepcionado. En su lista preliminar, entre las ocho que habían logrado tocar la cima, una en particular me había cautivado desde el momento en que la vi y hasta la fecha: Tu nombre.

Tu nombre (Kimi no Na Wa, 君の名は) es una película de animación japonesa de ciencia ficción y fantasía. Se estrenó el 3 de julio de 2016 durante una convención de animé. La historia trata sobre un chico de ciudad, llamado Taki, y una chica de campo, llamada Mitsuha. Un día descubren que mientras duermen son capaces de intercambiar cuerpos, y comienzan a comunicarse a través de notas que se dejan mientras dichos cambios ocurren. Entre cada intercambio de cuerpos, entre cada nota que se dejan, un vínculo más profundo se crea entre ellos. Sin embargo, la razón de sus cambios y la verdad tras de ello es mucho más oscura y los sobrepasa completamente.

Autoproclamada fiel fan de las películas de animación, con varios años de experiencia en la investigación y seguimiento del trabajo de los más prominentes directores en la industria, puedo decir que Makoto Shinkai, el director de Tu nombre, probablemente es el más eminente en esta era. Es el Hayao Miyazaki de esta década, según críticos de altos bureaus. Hayao Miyazaki cautivó al mundo entero a través de sus múltiples películas. El viaje de Chihiro, por ejemplo, fue la primer película de origen japonés en ser galardonada por la Academia (en la 75º edición de los Oscares), sobrepasando a películas destacadas como Spirit, Lilo & Stitch, El planeta del tesoro y La era de hielo.

Así pues, Tu nombre se volvió rápidamente una favorita del 2016. No sólo la animación se digiere exquisitamente, tanto sus visuales como el juego de marcos y transiciones que te van llevando por las escenas, sino que también los personajes principales tienen un gran arco dramático que culmina en una historia que te golpea cual saco de papas con brazos grandes denominados feels y plot.

Sin embargo, por alguna razón que no comprendí hasta minutos después de varias lecturas y de que un amigo me agitara e hiciera entrar en razón, la película no estaba en la lista final a los Oscares de este año. ¿Se les fue escribirlo? Conté la cantidad de películas en la lista y daba exactamente cinco. Tu nombre no había sido elegida. Makoto Shinkai había perdido la posibilidad de ganarse un Oscar. Y viceversa: los Oscares se habían perdido la oportunidad de ganarse un Makoto Shinkai.

Nunca mis dedos se habían movido tan rápido al teclear con palabras clave la razón del porqué dicha película no se encontraba en la lista final. Para mi sorpresa no era la única con la misma preocupación; de entre los sorprendidos se hallaban tanto plebeyos como nobles del cine, con respaldo de la Asociación de Críticos de Cine de los Ángeles. ¿Por qué razón la Academia no consideraría la película de animación más taquillera de todos los tiempos y con premios ganados del 2016? Ante la ausencia de respuesta por parte de la Academia, me reconforté leyendo títulos con palabras fluidas de sentimientos estancados.

Hollywood y la Academia tienen fama de poca y extraña comprensión hacia el género animado, por lo que el resultado no sorprende en lo más mínimo a quienes se han visto decepcionados por las selecciones anteriores. La animación como categoría es menospreciada y rebajada a las caricaturas que los niños ven por la mañana antes del colegio. La cultura americana se ha dedicado a reforzar esa creencia, y cualquier intento desafiante que provenga del extranjero no es permitido.

Sin embargo, por más sandez que se le quiera adecuar al comité de selección, esta película está a años luz de cualquier película que se haya visto a la fecha. No sólo se aclama su éxito en Japón, sino que, poco a poco, se adueña de una impresionante fama en Occidente, aún con estrenos próximos en más de 85 países.

Así, mientras más argumentos tenía al salir de los artículos de reclamo y los comentarios informados de atacantes, más sentía la impotencia de algo que realmente no era de mi incumbencia y con lo cuál podía seguir viviendo igual al día anterior. Pero me rehusaba –y me rehuso aún– a considerarlo un asunto ajeno: Tu nombre es una película que me hizo tanto sentido que por momentos la considero como propia. De cierta forma, Tu nombre es una película que vive dentro de mí. Y, como diría Salvador Novo, lo menos que puedo hacer para dar las gracias porque existes, es conocer tu nombre y repetirlo.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s